Apasionados por la emoción de "volar" sobre obstáculos, que se
sumó a la de nadar y correr sobre el lomo de un caballo, no tardaron en desarrollarse
competencias de salto muy variadas en grandes e irregulares extensiones de
terreno.
Sin embargo pasarían siglos, hasta que el deseo de observar el espectáculo de un binomio
(caballo y jinete) saltando , lo mas cerca posible, como así también las posibilidades
de juzgarlo con facilidad; darían origen a la disciplina más joven de las del arte de
montar.
Sobre fines del siglo XIX nace el Salto en Pista, especialidad que atrapa en el mundo a
millones de aficionados y llega a ser en la actualidad, la más difundida y practicada.
La República Argentina no tardó en incorporar el deporte del Salto, favorecida por la
gran importancia que el Ejercito Argentino otorgó siempre a las prácticas ecuestres y su
difusión, encontrando eco inmediato en las instituciones deportivas más jerarquizadas
del país.
![]() |
Mucho tuvieron que ver por otra parte, representantes de algunas colectividades europeas
radicadas en nuestro país, que canalizaron su amor al caballo a través de la
práctica del salto.
Argentina, tuvo así desde el comienzo de la centuria, representaciones internacionales
destacadas. Participó en varias competencias Olímpicas y otras del mayor nivel
ecuménico.
También sufrió retrocesos comparativos de importancia, sobre todo cuando el hipismo se
incorporó al profesionalismo de los deportes, y los recursos financieros comenzaron
a ser determinantes.
El camino recorrido en el Salto en Pista ha sido transitado por muchísimos jinetes que le
dieron lustre; pero en dos nombres podemos sintetizarlos, porque sin duda fueron quienes
obtuvieron los mejores logros: el General Carlos Delía y el Dr. Hugo Arrambide.
La FEDERACIÓN ECUESTRE ARGENTINA tiene entre sus proyectos más
ambiciosos, la organización de pruebas especiales para categorías internacionales de
Children ( hasta 14 años ), Junior ( de 14 a 18 años ) y Young Riders ( de 16 a 21 años
) como única manera de ir preparando jinetes y amazonas que puedan ir cubriendo los
próximos cambios generacionales.
|