
CONFERENCIA
DE PRENSA DE LA PRESIDENTE DE LA FEI
Discurso de S.A.R. la Princesa Haya Bint Al Hussein de Jordania
Juegos Ecuestres Mundiales, Aquisgrana
27 de agosto de 2006
Señoras
y caballeros, buenos días. Gracias por venir.
Estoy
encantada de tener la oportunidad de poder compartir mis
pensamientos con ustedes.
Guardo
un gran respeto por todas las personas que se sientan aquí ante mí.
Su
trabajo nunca es fácil. Nos ayudan a llevar el deporte a audiencias
internacionales más amplias que nunca.
Concentraré
mi discurso de hoy en la FEI como organización, ya que pienso,
por lo que he oído estos últimos días, que es aquello sobre lo que a todos
les gustaría que hablase; con compromisos y planteamientos claros acerca
de ella.
Como
resultado de ello, hablaré menos de caballos de lo que me gustaría -
no hace falta decir que son la razón por la que estamos aquí- y de nosotros,
la FEI, que en último término estamos aquí para celebrarlos y servirles.
Mis
propias experiencias como atleta hacen que esto nunca se aleje de mis
pensamientos -mi experiencia sobre la hierba y los muchos amigos que
tengo en este deporte me permiten disfrutar del privilegio de estar
informada de lo que ocurre- y dado que se trata de muy buenos amigos,
conozco aquello que les preocupa de la organización. Mi visión para ellos es
similar a la del COI - "por los atletas y para los atletas". Espero
que al
finalizar mi mandato como Presidenta no sólo haya podido crear una
organización que camine con ellos de la mano, sino que también haya
creado a través de ellos una futura generación equipada para correr y servir
al mundo del caballo, permitiéndoles entrar abiertamente en la estructura
de la organización, y darles las herramientas que necesitan, además de las
propias de su campo, para hacerlo con total profesionalidad.
Esta
semana nuestro Comité del Pony y el Comité de Planificación
Estratégica están debatiendo ideas de organización y declaraciones de
misión para el nuevo Departamento Juvenil de la FEI, cuyo principal
objetivo será crear una nueva y joven cara para la FEI, y permitir que los
jóvenes amantes del deporte ecuestre dispongan de una oportunidad para
participar en la administración... . ¿Quién sabe? ¡Quizá el próximo
Presidente sea más joven que yo!
Hoy
estoy aquí para dirigirme a vosotros, colegas y miembros de los
medios. De modo que os pido que me permitáis comenzar tratando algunos
de los aspectos de nuestra relación, vuestra relación conmigo
personalmente, vuestra relación con nosotros como organización ... y
comenzaré con vuestra relación con la organización.
No
espero que siempre estéis satisfechos con la FEI o los planes que
tenemos, y aprecio que no siempre lo estéis. Vuestra crítica constructiva
sólo servirá para hacerme trabajar más y fomentar un mayor éxito de la
organización por medio de la inspiración que a menudo deriva de la
necesidad. Os animaría a intentar ver esta FEI como una organización que
intenta, espera y pelea por el cambio, nos juzga por lo que hacemos hoy y
haremos mañana, y les pediría que dejasen a un lado cualquier idea
preconcebida del pasado.
Soy
la primera en admitir que tenemos fallos y me temo que cometeremos
errores, pero intentaremos hacerlo mientras avanzamos y trataremos de
rectificarlos sin ser reactivos. Estamos intentando cambiar la percepción y
suministrar una gran dosis de realidad y pragmatismo a todo lo que
hacemos.
Prometí
un liderazgo que fuera sostenible y sirviera de guía. Prometí
trabajo duro y energía, prometí cumplirlo y dejar a mi sucesor una
organización que pudiera funcionar en base a unos principios sostenibles, y
eso es lo que le dejaré.
Hoy,
mi estrategia personal de comunicación y la de la FEI están claras ...
Nuestro
objetivo es el deporte ecuestre. Es lo que queremos glorificar y
promover.
Anteriormente,
la FEI consideraba su autopromoción una prioridad.
Respeto
esa dirección, pero mi mandato ha decidido tomar como prioridad
la promoción de nuestros productos, que son el caballo y nuestro deporte, y
poner a los heroicos campeones en primer plano, tanto a los de dos piernas
como a los de cuatro patas. El objetivo de la FEI será convertirse en un
eficaz servidor del deporte ecuestre, y con el tiempo, mantener su propia
identidad positiva por la que se la reconocerá.
Si
quieren saber qué es lo que me impulsa, la respuesta es sencilla: estoy
haciendo algo que me encanta. En el turbulento mundo en el que vivimos,
debemos estar agradecidos por encontrarnos implicados en un deporte que
extrae lo mejor de la gente. El maravilloso y tranquilo paisaje de Aachen
entra en profundo contraste con los problemas que afligen a muchas de las
personas a las que la FEI intenta llegar.
Pongamos
por ejemplo a Líbano. Como Embajadora de Buena Voluntad en
el Programa de Alimentación Mundial de Naciones unidas, he visitado
recientemente los campos de refugiados de Siria y la zona Norte de Líbano.
Una
vez más, se pone de manifiesto por qué deseo servir a la FEI y a la
comunidad ecuestre. El deporte sirve como puente entre las vastas
separaciones que crea la política. Los caballos unen a la gente y enlazan la
diversidad de la comunidad de la FEI desde Mongolia hasta Jamaica, desde
Jordania hasta Alemania - y nos unen a nosotros.
Mientras
consideraba la posibilidad de acceder al puesto de Presidenta de la
FEI, mi búsqueda de información me llevó a las puertas de consultorías de
administración, empresarios deportivos y federaciones internacionales.
Armada
con esta perspectiva, volví a aquellos que tenían voto en nuestra
Asamblea General: Las Federaciones Nacionales. Les escuché y aprendí
cosas tanto del exterior como del interior de nuestro mundo, y redacté un
manifiesto que esperaba que encarnase los deseos del electorado por medio
de objetivos posibles.
Pronto
me di cuenta de que corríamos el peligro de convertirnos en un
deporte aislado que sólo se veía desde el interior, y estábamos intentando
resolver nuestros problemas utilizando una perspectiva estrecha,
persuadiéndonos de que teníamos la razón entonces, y de que siempre la
tendríamos.
Con
todo ello en mente, mi manifiesto trataba sobre cómo nos veían los
demás, y analizaba, partiendo de ese punto, nuestros fallos, y aún más
importante, nuestro potencial masivo.
Lo
primero que resultó abundantemente obvio es que nos encontrábamos
inmersos en un mercado competitivo. Las Federaciones Internacionales de
más éxito gestionan su administración al estilo de una empresa, luchan por
ser escuchadas por los medios y están hambrientas de ingresos suficientes
para alimentar las insaciables demandas del mundo deportivo moderno.
Muchas
de ellas han obtenido un gran éxito.
No
cabe la menor duda de que nos encontramos en un duro y competitivo
entorno, repleto de deportes disponibles para los patrocinadores, cobertura
mediática, ventajas comerciales, alcance global y liderazgo. Nuestro trozo
del pastel, francamente, podría ser mayor, pero con la iniciativa correcta
tendremos la oportunidad de llevar nuestro deporte hasta las cotas más
altas.
Aunque
admitimos que los deportes ecuestres son ligeramente diferentes
en muchos aspectos, me quedé impresionada de lo mucho que podíamos
aprender de otras federaciones internacionales. Me han demostrado algunos
de los principios vinculantes a los que debemos adherirnos, a saber:
Asegurar que el desarrollo del deporte sea de
suprema importancia
para
alcanzar su universalidad
Hacer de la Federación Internacional un socio
beneficiario de las
Federaciones
Nacionales, atletas y organizadores, añadiendo valor a las
mismas,
en lugar de limitarse a recaudar tasas para administrar el deporte
Personificar la palabra "Integridad" en el
deporte para asegurarse de
que
permanezca limpia y constituya un elemento disuasorio para la
corrupción
o los comportamientos que conduzcan el descrédito al deporte
Dirigir un programa comercial que proporcione una
ventaja
competitiva
sobre otras llamadas relacionadas con los intereses
corporativos
de la comunidad
Necesitamos concentrarnos menos en las tasas de
nuestros
miembros
y más en el apoyo y la interacción con ellos
Necesitamos implicar de forma significativa a
nuestros participantes,
que
a fin de cuentas son Federaciones Nacionales, atletas, organizadores y
los
medios.
Todas
estas lecciones aprendidas forman parte de mis creencias de futuro.
La
filosofía que he extraído de estas lecciones es sencilla: tener éxito. La
FEI
necesita añadir valor a todo lo que toque. Necesitamos ser una
organización
orientada hacia sus objetivos, ágil y eficiente.
Si
añadimos valor, tendremos de nuestro lado a organizaciones e
individuos.
¡Si no lo hacemos, la fricción interna prevalecerá y desde el
exterior
nos verán como miembros de una comunidad deportiva
prehistórica!
¿Y
qué hay de nuestro futuro? Como en todo, tenemos que tener las ideas
claras
en cuanto al lugar al que queremos dirigirnos y la forma en que
pensamos
alcanzarlo. Ello formará la base del Plan de Negocio de la FEI,
que
está siendo preparado con la activa implicación de las Federaciones
nacionales.
¿Y
cómo juzgaré el éxito de la FEI y el mío propio en cuatro años? Como
objetivo
mínimo, intentaré conseguir lo siguiente:
133 Federaciones Nacionales en funcionamiento y con
participación.
Necesitamos
que las Federaciones Nacionales que ya se encuentran con
nosotros
se impliquen y participen. Necesitamos que las federaciones
nacionales
establecidas y profesionales promuevan su deporte de forma
activa
por medio de una cultura de desarrollo con apoyo financiero que
emule
a las grandes federaciones internacionales. Debemos ver la
universalidad,
y no la polarización del deporte.
Somos un deporte con ocho disciplinas. Necesitamos
darnos cuenta
de
que juntos formamos un poder comercial; si nos dividiéramos en las
partes
constituyentes nos marginaríamos, aparte de que las disciplinas
competirían
entre sí. Juntos nos encontramos en posición para competir con
otras
Federaciones Internacionales.
El deporte debe ser una estructura de competición
que suministre un
mensaje
claro y fácil de entender, apoyado por todos sus participantes.
Como
resultado, nacerán héroes y éstos serán celebrados
Consigamos un deporte limpio y disciplinado que
constituya una
plataforma
de estilo de vida para los individuos preocupados por la marca, y
que
ponga de manifiesto nuestro caso de aprendizaje de responsabilidad
social
a través de los caballos
Necesitamos Campeones FEI que estén bien definidos
y sean valiosos
tanto
para los patrocinadores como para la televisión.
Mi último objetivo será una FEI que se fundamente
en sus propios
ingresos
y añada valor a todas sus partes constituyentes, aumentando así
nuestro
flujo de beneficios un 300% en el año 2010
El
Plan de Negocio de la FEI se basa en el Manifiesto que presenté a la
Asamblea
General en abril. Por primera vez tuvimos unas elecciones y
campañas
de elección. He sido elegida en un mandato claramente
marcado
por el cambio, un cambio que proteja nuestras tradiciones
ecuestres
pero que modernice nuestra organización y su cultura. Pero yo
no
soy el cambio. El cambio viene del interior. Mi tarea es guiarlo.
He
basado mi plataforma electoral en seis pilares, o si lo prefieren, seis
fundamentos
para la FEI. Gobierno, Federaciones Nacionales, Desarrollo,
Comercio,
Bienestar y el Comité Olímpico Internacional.
El
buen gobierno de la FEI debe ser prioritario sobre todas las demás
actividades
porque solamente con el núcleo adecuado tendremos la
oportunidad
de influir en el resto.
Quién
es la FEI; esa torre de marfil sin cara y sin nombre que tantas veces
nos
han acusado ser ... si me permiten, empezando por ustedes. ¡Aún así
hay
algunas caras muy coloridas! Para mí, la FEI era ese dinosaurio que
nunca
nos dijo lo que teníamos que hacer, sino que se limitaba a decirnos lo
que
no podíamos.
La
FEI que veo hoy posee una Administración y una Directiva regidas por
una
política apoyada por un conjunto de profesionales de la FEI cuya tarea
es
hacer avanzar dicha política. Hoy vemos un cuerpo en el que todos los
implicados
tienen una tarea descrita y serán responsables de cumplir el
mandato
que la Asamblea General les otorga a través de mí.
Una
vez conocido el equipo, se que están disfrutando de la oportunidad de
superar
este desafío y es para mí un placer trabajar con ellos.
Pasando
ahora a nuestras Federaciones Nacionales, la palabra más
importante
en este caso es "unidad"; creo que son el centro de gravedad de
nuestra
organización, y que por tanto, el factor crítico de éxito para el
deporte
ecuestre es la buena salud y la profesionalidad de nuestras
federaciones
nacionales. Las federaciones nacionales son el portal de la FEI
y,
como tales, son nuestros representantes a nivel nacional. A menudo, por
mucho
que griten no se les escucha. Bajo mi presidencia se les escuchará y
se
les tratará de forma justa e igualitaria. Se les dará acceso a más
información
y recibirán más patrocinio de la organización. Espero que la FEI
sea
algo de lo que se enorgullezcan, ya que les pertenece y no debe
interpretarse
que ellos pertenecen a la organización.
Haremos
todo aquello que esté en nuestras manos para fomentar el
desarrollo
de las federaciones nacionales de forma que la profesionalidad
que
se puede observar en las naciones ecuestres más grandes ser replique
por
todo el mundo y que las federaciones nacionales más grandes sirvan de
consejo
y guía. Necesitamos crear un estándar que pelee por conseguirlo.
Dicho
desarrollo es una pirámide que protege a la élite y no desciende el
baremo
para incluir países que no alcancen el estándar.
Lo
cual me lleva al desarrollo. Las otras federaciones internacionales que
he
estudiado asignan al menos el 15% de su presupuesto general al
desarrollo.
El desarrollo, por definición, incluye el desarrollo de la FEI, de
las
federaciones nacionales, del deporte y de las disciplinas.
Las
aspiraciones de desarrollo de la FEI no son sólo altruistas o ambiciosas.
Si
nuestro deporte no desarrolla paquetes a medida que funcionen en las
naciones
emergentes, nuestro deporte y las disciplinas de la FEI se
polarizarán
comparativamente con otras naciones. Notaríamos esto en
nuestros
bolsillos a la hora de buscar patrocinadores globales y nos haría
muy
vulnerables dentro del COI. Si no alcanzamos una auténtica
universalidad
-lo cual significa más que tener un determinado número de
federaciones
nacionales en nuestros registros- nunca conseguiremos que
nos
escuchen.
La
marca de la FEI ha crecido en estatura desde el establecimiento de la
División
Comercial en 2002 y gracias a su actividad, observamos el
advenimiento
de nuevos apoyos comerciales en el deporte ecuestre.
Debemos
concentrarnos ahora en glorificar al caballo y el deporte,
asegurando
al mismo tiempo que la FEI constituya la base desde la que
pueda
despegar nuestra actividad comercial y represente un auténtico
beneficio
para las federaciones nacionales, atletas y organizadores.
Estamos
aumentando nuestra cartera de patrocinadores, y para ello, la FEO
necesita
trabajar con los organizadores, como ya lo está haciendo en
Kentucky
Acudirá
más dinero a la FEI, pero tenemos que actuar con él de forma
responsable
y asegurarnos de desarrollar estrategias que hagan sostenibles
en
el tiempo estos ingresos.
El
bienestar siempre debe ser una prioridad en nuestros pensamientos.
Debemos
proteger a los animales inocentes en nuestra búsqueda de la
gloria
y ofrece reglas que nuestros atletas puedan utilizar para trabajar en
un
entorno justo e igualitario. Sin embargo, creo que todo esto va más allá
del
concepto tradicional de bienestar. Tenemos que asegurarnos de que la
integridad
se introduce en todos los niveles del deporte ecuestre. Ello
incluye
bienestar, integridad, educación, disuasión, y en último término,
castigo.
Por tanto, les pido que piensen en la integridad dentro del deporte
ecuestre;
se convertirá en un mantra de la FEI en poco tiempo.
Permítanme
hablar acerca del último pilar: el Comité Olímpico
Internacional.
Tengo
la profunda convicción de que el COI es el cimiento de nuestro
deporte.
Es inmensamente importante como escaparate para nuevas
audiencias,
países y futuros atletas.
El
COI posee más de 30 criterios que exigen y utilizan para compararnos
con
otras federaciones internacionales. Necesitamos mejorar en cada uno
de
ellos. De esta forma, nuestra permanencia en el COI no debe depender
únicamente
de una aproximación política o de las relaciones personales.
Debe
fundamentarse en lo que ofrecemos.
La
FEI está desarrollando una estrategia que hará de nuestros objetivos en
el
COI una realidad. Jacques Rogge, Presidente del COI, viene a Aachen el
sábado
y estoy segura de que ello marcará un nuevo capítulo en nuestra
fructífera
y estrecha relación. ¡Como él mismo dice, el caballo es el único
amateur
en los Juegos Olímpicos! Debemos concentrarnos en ello y
convertirlo
en nuestra moneda de cambio dentro del Movimiento Olímpico,
sin
comprometer nuestros valores.
He
hecho muchas promesas durante mi campaña de elección, las cuales
estoy
decidida a honrar, ya que sé que se me juzgará, y con razón, en base
a
ellas. Me dirijo hacia objetivos concretos y he instituido un plan de 150
días,
que para los matemáticos finalizará el 29 de septiembre de 2006.
Al
final de este periodo, redactaré un informe junto con el personal que
posteriormente
publicaremos. He pedido a miembros de la Directiva y al
Personal
de la FEI que desarrollen mi Manifiesto en las políticas, lo cual está
dando
como resultado el Plan de Negocio y nos está permitiendo utilizar
objetivos
sostenibles.
Están
ocurriendo muchas cosas. Muchas de ellas ya han ocurrido. Para que
puedan
hacerse una idea:
Ya se está desarrollando el proceso de modernización
El Plan de Negocio de la FEI se presentará en la
Reunión de la
Administración
de noviembre y después será entregado a la Asamblea
General
en 2007 para su aprobación
El nuevo borrador de los estatutos, más acorde con
la constitución de
la
organización, ha sido distribuidor entre las Federaciones Nacionales a la
espera
de sus comentarios.
Las comunicaciones con las Federaciones Nacionales
forman parte
firme
de nuestra agenda, y nos encontramos a sólo unos pasos de
comenzar
a plantear a los proveedores de red IT globales la institución de
este
programa
Se ha redactado una estrategia de Desarrollo, que
será presentada
como
parte del Plan de Negocio
Hemos trabajado en equipo con Kentucky con gran éxito
y en junio
podremos
presentar al patrocinador ecuestre más grande de todos los
tiempos
en Alltech, con una dotación de 10.000 millones de dólares
También hemos instituido un nuevo Reglamento de
Control de la
Medicación
y Anti-Dopaje Equino que estamos seguros que revolucionará la
forma
en que se trata y comunica el control de la medicación equina
Y como uno de los logros más tangibles, me complace
anunciar que,
de
los 10 millones de francos suizos que he prometido aumentar, 6,1
millones
de francos suizos ya han se encuentran en poder de la FEI, aunque
podría
añadir que aún resta que la Asamblea General apruebe el Plan de
Negocio.
También me gustaría decir que no me cabe duda de que los 4
millones
de francos suizos restantes serán aumentados cuando lo solicite la
Asamblea
General, como prometí
En
resumen, les he expuesto por qué necesitamos cambiar, cómo vamos a
cambiar
y dónde esperamos estar dentro de cinco años.
Es
un proyecto complicado pero alcanzaremos nuestras ambiciones si
comprendemos
la ruta que debemos seguir. Tenemos el Plan de Negocio,
sabemos
dónde necesitamos estar y TENEMOS los medios para hacerlo. No
debemos
engañarnos pensando que el deporte ecuestre vaya a ser más
grande
que el fútbol, pero podemos conseguir bastante más de lo que
tenemos.
En
el deporte ecuestre no debe haber fragmentación, marginalización o
discriminación.
Si la hay, no podremos crecer con la robustez necesaria.
Me
veo como responsable de mantener el pedal pisado y la velocidad alta.
Debe
ser controlada y tenemos que seguir los procesos. Pero manteniendo
el
espíritu de celebración, Meredith Michaels tuvo un gran caballo cuyo
nombre
encierra lo que necesitamos hacer: se llamaba ‘Just Do It’.
Espero
sinceramente que haya podido mostrarles la dirección que deseo
seguir
bajo mi Presidencia. Gracias a todos por su tiempo, a continuación
responderé
a sus preguntas.